Montería y Cartago hicieron la tarea

Montería (Córdoba) y Cartago (Valle) fueron dos de las sedes de la intensa jornada del jueves: nueve municpios llevaron a cabo simultáneamente sus foros de calidad.

En Montería se hizo presente la comunidad académica del municipio en torno de las experiencias presentadas por el Equipo de Investigación de la Universidad de Córdoba, la institución educativa Antonio Nariño, el Colegio Victoria Manzur y la institución educativa Santa Rosa Lima.

La discusión en el foro giró en torno de la manera como se ha transformado la enseñanza y el aprendizaje en la región. Los presentes coincidieron en que a la educación hay que darle un vuelco en el aula de cara a las nuevas tendencias y a la tecnología.

La reflexión inició desde la perspectiva histórica. Hasta 1930, el concordato que había vigente con la Iglesia generó que la educación en la región estuviera mayormente administrada por comunidades religiosas. Después de 1930 pasó a manos laicas y desde entonces ha habido importantes transformaciones en la pedagogía y en los avances para el desarrollo de la formación en investigación.

Sobre los avances de tiempos recientes, los ponentes mencionaron la relevancia del Decreto 1290 de 2009 a favor de la autonomía, en tanto da la potestad a las instituciones educativas de definir y adoptar la escala de valoración de desempeño estudiantil que mejor se ajuste a sus necesidades.

En Cartago, reflexión sobre la inclusión

Simultáneamente, la comunidad educativa de Cartago cumplía también la cita de su foro municipal.

Viviana Bueno, docente de la Institución Educativa Ciudad de Cartago, presentó una interesante experiencia educativa de niños con discapacidad. La profesora Bueno narró el caso de Cristian, un niño “discapacitado en su cuerpo, pero no en su mente” que ha superado sus limitaciones y ha aprendido a escribir su nombre.

Una lección pedagógica y humana para los asistentes al foro: todos los niños merecen un trato digno, pero más los que sufren discapacidades, porque así como tienen grandes virtudes tienen grandes dificultades y es labor de maestros, padres y comunidad ayudar en el proceso de motivación para superarlas.